Sanidad Porcina 04/15

 

Lucha antiparasitaria: Lucha frontal antivérmica

En muchas explotaciones, los vermes siguen siendo un serio problema, a pesar del hecho de que se encuentran en el mercado toda una serie de productos de gran eficacia para la lucha antivérmica. Lo que pasa es que en muchos casos no se aplican correctamente.

 

Lombrices intestinales en el intestino delgado

 

 

Las cerdas atacadas por vernes tienen una fertilidad alternada y repiten mal el celo.

En caso de fuerte infestación vérmica en el estómago, las cerdas adelgazan fuertemente hacia el final del período de la lactancia. En comparación con las cerdas que no adolecen infestación vérmica, las atacadas por dichos vermes dan menores rendimientos de crianza. Constituyen una fuente de contagio para los lechones, la crianza de lechones se ve dificultada, disminuye la resistencia frente a las enfermedades, y el aprovechamiento del alimento es deficiente.

 

 

y por lombrices intestinales que en los cerdos de cebo libre de vermes, puesto que las larvas de los vermes que migran a través del pulmón crean puertas de entrada para agentes patógenos.

 

Para cada clase de lombriz existe un medicamento adecuado

En la actualidad existen las condiciones para un tratamiento eficaz contra el verme, por cuanto que son conocidos los ciclos evolutivos de todos los parásitos de los cerdos, y se disponen para cada unos de los parásitos de medicamentos altamente eficaces, desprovistos de peligro si se aplican en dosis adecuadas y de forma correcta.

En estas condiciones debería ser posible, mediante un tratamiento antivérmico sistemático y planificado, en combinación con la adopción de las debidas medidas de limpieza y desinfección, reducir la infestación vérmica de los cerdos hasta tal punto que se puedan evitar perjuicios económicos en la producción porcina.

Si se pueden asegurar las salidas y temer bajo control los excrementos, se puede decir que se consigue eliminar totalmente la infección vérmica.

 

División del trabajo entre vermes

Simplificando algo, puede decirse que para cada época de la vida del cerdo existen determinadas clases de vermes patógenos. En la tabla siguiente se muestra este extremo.

Además, las cerdas jóvenes aún pueden ser portadoras de lombrices intestinales en el primer período de gestación.

En las cerdas jóvenes y en las adultas, el verme estrongiloides parasita sólo raras veces en el intestino, sin embargo en esta edad desempeña un importante papel en el ciclo evolutivo del verme. Como una especie de “hospedador intermediario” las cerdas liberan con frecuencia durante los primero días después del parto larvas de estrongiloides mediante la leche, contagiando así a sus lechones, ya en los primeros días de vida.

Los gusanos en forma de látigo (tricuros) y los vermes del pulmón (metastróngilos) desempeñan un papel sólo secundario, debido a su escasa presencia.

Como único gusano cilíndrico en el cerdo, el verme del pulmón tiene un hospedador intermediario, la lombriz de tierra. Los cerdos se infectan cuando al revolver en los pastizales ingieren lombrices de tierra.

Una creciente importancia económica está adquiriendo la infestación por fasciola hepática de las cerdas de cebo cuando pastan en los campos destinados a su uso exclusivo y éstos son visitados esporádicamente por gaado vacuno infestado de fasciola hepática.

 

Control de las heces al comienzo de la lucha antivérmica

En el comienzo de un planificado y sistemático tratamiento antivérmico está el control anual, en dos veces, de muestras de heces de animales de cualquier grupo de edad y de aprovechamiento.

La cerda gestante constituye el mejor indicador para un problema parasitario de una explotación de lechones, puesto que las cerdas durante el período de lactancia muestran una secreción particularmente fuerte de huevos. Una conversación con el matarife que recoge a los cerdos de cebo facilita los daros sobre el estado de infestación vérmica de los cerdos de cebo.

De acuerdo con el dictamen de control, debe establecerse el plan de tratamiento antivérmico e incorporarla al lugar correcto del proceso de producción. Ninguno de nuestros nuevos productos contra la tenia mata igualmente bien todas las lombrices.

De ahí que deba discutirse el diagnóstico del control con el veterinario para permitir establecer la clase y el momento de tratamiento y el producto antivérmico a utilizar.

 

Tratamiento antivérmico de cerdas

En primer lugar es importante para la lucha antivérmica la eliminación de la fuentes de infección de los lechones. Alrededor de una semana antes del parto se le administra a la cerda un producto contra los platelmintos. Después del tratamiento antivérmico ha de mantenerse a la cerda, por razones de seguridad, durante 4 días fuera de la celda de parto, ya que la cerda puede segregar huevos de capacidad infectante. Antes de instalar en la celda de partos, se lava la cerda con agua templada y jabón, al objeto de eliminar huevos adheridos a la piel. A continuación se ingresa la cerda en la celda de partos, limpiada y desinfectada de acuerdo con las disposiciones. En caso de fuerte infestación vérmica, debe repetirse la cura antivérmica 3 o 4 semanas después del parto, puesto que la segregación de huevos vuelve a aumentar mucho entonces.

Cuando hay una infestación por estrongiloides, es preciso tratar los lechones recién nacidos adicionalmente con ungüento de Tiabendazol o un preparado equivalente.

En caso de infestación por fasciola hepática, se tratan las cerdas exactamente igual que los vacunos, dos veces cada año, en primavera y en otoño, con un producto apropiado contra fasciola. Este tratamiento puede efectuarse sin peligro hasta transcurrida la mitad de la gestación. El tratamiento antivérmico de larga duración abre nuevos aspectos en la lucha contra las lombrices, puesto que los animales así tratados se mantienen más tiempo sin vermes o con menos vermes que los animales tratados una sola vez.

 

Pastoreo: convivir con los parásitos

Cuando la piara pasta, las medidas mencionadas son imprescindibles. En caso de un proceso de producción de este tipo debemos convivir con los parásitos. Sin embargo, mediante un tratamiento antivérmico regular y realizado en el momento oportuno, también es posible una producción de lechones con éxito.

En caso de explotación intensiva sin o con salida consolidada, el tratamiento antivérmico puede realizarse sin tener en cuenta el parto, ya que el campo de pastoreo en este sistema de explotación deja de existir como fuente de infección. En este caso, un tratamiento antvérmico de dos a tres veces permite disponer de un efectivo prácticamente sin lombrices.

 

Tratamiento antivérmico de los cerdos de cebo

Si los lechones producidos son cebados en la propia explotación, no presenta dificultades utilizar en el engorde lechones criados sin lombrices.

Cuando en el engorde se utilizan lechones adquiridos, el tratamiento antivérmico regular forma parte de las medidas higiénicas rutinarias en el establo de preengorde.

Los lechones acabados de instalar en las celdas limpias y desinfectadas de acuerdo con las prescripciones se tratan con un agente antiplatelmíntico. Este tratamiento se repite después de 4 semanas, o bien se efectúa un tratamiento antivérmico de larga duración.

El tratamiento antivérmico de los cerdos de engorde conviene efectuarlo a través de medicamento administrado por media de la comida. Para ello se hace que los lechones se habitúen al principio durante algunos días al comedero automático. Transcurridos unos 5 días, se hace que los lechones vacíen los comederos automáticos y se llenan éstos con un medicamento para lucha antivérmica en la proporción que se determine para cada preparado y según el peso corporal del lechón. Este tratamiento se repite después de unas 4 semanas. Este método antivérmico además de ser barato tiene también la ventaja de la seguridad en la dosificación y de la manejabilidad. El tratamiento antivérmico de larga duración durante 5 – 10 días /duración en función del medicamento) permite prescindir del 2° tratamiento antivérmico.

En una explotación de engorde porcino que funciona por el procedimiento “todos dentro-todos fuera” puede producirse una acumulación vérmica tan grande a causa de la continua segregación de huevos por cerdos no totalmente libre de lombrices, que a pesar de las curas antivérmicas se encuentren lombrices al sacrificar los cerdos y se tengan que desechar los hígados de los animales sacrificados.

El único remedio en este caso es la evacuación provisional del efectivo y la eficaz desinfección del establo de engorde.

 

Muestra de materias fecales

Se extrae una muestra de material fecal del recto y se envía en una bolsa de plástico al veterinario. Es preferible no efectuar los envíos en un fin de semanas, puesto que es conveniente que el control se realice con una muestra lo más fresca posible. Las muestras de materias feclaes recogidas en el suelo del establo pueden estar ya impurificadas por nematodos terrestres. Si hay sospecha de infestación por vermes con cola lezna, hay que someter a control el lechón todavía vivo o recién muerto.

 

 

 

 

 

 

 

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