Sanidad Porcina 04/15

 

Antimicrobianos: Algunas ideas sobre su uso

 

 

Introducción

Los antimicrobianos son compuestos químicos cuyo objetivo principal es matar o inhibir el crecimiento de microorganismos. Algunos de ellos son producidos naturalmente, casi siempre como subproductos o exocomponentes de bacterias o incluso hongos, que tienen la propiedad de alterar algún proceso de la fisiología bacteriana provocando un freno en su multiplicación, o su muerte.

Otro grupo de antimicrobianos son producidos en forma sintética o semisintética, tomando como base aquellos naturales.

Algunos antimicrobianos tienen efectos muy tóxicos, tanto para los humanos, como para los animales que solo pueden ser utilizados en objetos inanimados o sobre superficies externas del cuerpo.

En este artículo, nos dedicaremos a reseñar algunos conceptos sobre los antimicrobianos o antibióticos que afectan principalmente a las bacterias, y algunas apreciaciones prácticas sobre sus usos.

 

El uso

El uso de antimicrobianos o antibióticos en la producción animal, siempre ha tenido 3 objetivos principales:

1. El de tratar enfermedades que están comprometiendo la salud del rebaño o de un animal en particular.

2. En segunda instancia, los antimicrobianos se utilizan para prevenir la aparición de enfermedades

3. En tercer lugar, pero no menos importante, el de ayudar a mejorar la eficiencia nutricional de los animales en la forma de promotores de crecimiento que se agregan a los alimentos.

 

 

 

A pesar de las restricciones existentes en muchos países para el uso de antibióticos, todavía el uso de los antibióticos es considerablemente alto en algunos de ellos. De hecho, su consumo se ha incrementado en los últimos 10 años.

Convencionalmente, el uso de antibacterianos o antibióticos para tratar las enfermedades, o en su defecto reducir las pérdidas por mortalidad, se ha hecho administrando estos compuestos por vía de la inyección parenteral, el agua o en el alimento.

 En la prevención de enfermedades, los antibióticos se usan en aquellos animales que han sido o van ser expuestos a una infección bacteriana que regularmente afecta a un grupo de animales a cierta edad, o bien en aquellas etapas de producción en donde se ha experimentado algún brote de infección. En este caso, los antibióticos utilizados para la prevención son regularmente administrados en el alimento o en el agua en esas etapas de producción en donde se espera que los animales se puedan infectar.

Para el caso del uso de antibióticos como mejoradores de la eficiencia alimenticia de los animales (promotores de crecimiento), generalmente, estos son administrados en dosis bajas directamente en el alimento por períodos previamente establecidos para el antibiótico en particular.

 

Prevenir, controlar o tratar infecciones

Al hacer uso de antimicrobianos, debemos considerar el objetivo final de la administración de estos compuestos. Vale decir qué hay que establecer si lo que queremos es administrar el antimicrobiano como prevención, o si debemos suministrarlos a una dosis que permita reducir los efectos de las infecciones bacterianas (control). O por el contrario, queremos eliminar la infección, es decir como tratamiento.

Cualquiera sea el uso, es indudable que la estrategia a utilizar va a variar de acuerdo al tipo de infección, el período cuando se manifiesta la infección o el tipo de animal afectado por la enfermedad; por supuesto, el tipo de antimicrobiano, la vía de administración más apropiada, según el caso, y su dosificación.

Otras consideraciones están relacionadas al animal como son la condición individual, tal como gestación, edad de los animales, o posibles alergias, con objeto de evitar los efectos indeseables del antibiótico en el animal.

 

Inyectado, en el agua o en el alimento

La vía de administración de un antimicrobiano va a depender de diversos factores:

1. Administración en un individuo o un grupo de individuos: por vía parenteral o inyectable (intramuscular, subcutánea, etc.) es la más adecuada para atacar el problema. A este procedimiento se le llama Metafilaxis. Algunas de las ventajas del uso de inyectables es que el efecto del antibiótico o medicamento es rápido, alcanzándose altas concentraciones en el sitio de acción y se acorta el período de recuperación de los animales.

2. Administración a una población grande de animales: cuando el número de animales afectados es superior a las capacidades de los operarios o el productor para controlar el brote, la vía indicada para administrar los antibióticos es a través del agua. Teniendo en cuenta que el consumo de alimento se ve reducido cuando existe una infección, el uso de medicación en el agua es la manera más adecuada para controlar el problema, ya que su consumo no varía significativamente ante la presencia de una afección patológica. Se requiere verificar previamente las condiciones de calidad del agua a utilizar. Esto es conocer el pH principalmente, es decir, si el agua es alcalina o ácida, o si es agua dura (sobrecargada de minerales). Este aspecto es importante, porque en la farmacodinamia de los antibióticos, algunos de ellos tienden a ser más disponibles en un medio ácido y otros son más efectivos en medios alcalinos.

Por otro lado, es importante conocer las condiciones del tanque o contenedores y la tubería que suministra el agua, ya que las sales contenidas en el agua tienden a depositarse en las superficies internas de las tuberías y tanques; para luego ser colonizadas por bacterias y algas, las cuales posteriormente producen biofilm o micelas que son capaces de retener los compuestos que se agregan al agua reduciendo la biodisponibilidad de estos.

Otro punto importante a resaltar en la medicación al agua, es determinar la pérdida de antibiótico por desperdicio de agua según el tipo de bebedero.

Se considera que los bebederos de niple o chupete presentan una mayor pérdida por desperdicio de agua que los de tipo tazón o cazoleta. En todo caso, en los cálculos de la dosis total de antibiótico a administrar se debe ajustar esta pérdida entre un 15% a 20%; es decir, se estimará este porcentaje extra a dosificar por concepto de esta pérdida.

 

 

Prevención: Medicación en el alimento

Si lo que se requiere es prevenir los efectos de una potencial infección o controlar los efectos de una enfermedad que es endémica en la granja, en la zona o en la región de ubicación de la explotación, y que esta enfermedad representa una reducción de la eficiencia productiva de los animales, entonces, la vía más lógica es la de administrar los antimicrobianos en el alimento de consumo diario. Es necesario considerar ciertos elementos como son la efectividad del antimicrobiano o sensibilidad antimicrobiana, es decir, conocer a ciencia cierta si el agente causal es realmente sensible a la acción del compuesto.

Es necesario conocer también la dosis precisa que debe recibir cada animal (mg/kg), si se requiere de la administración de un antimicrobiano bacteriostático o bactericida, o si es necesaria la incorporación de algún otro antimicrobiano para que haya un efecto aditivo.

Todos estos detalles son de importancia mayor a la hora de utilizar cualquier tipo de medicación en el alimento, independientemente de la especie animal, edad o condición.

Como regla general, en el uso de antimicrobianos en el alimento se considera la incorporación del agente una vez considerada la dosis diaria en mg/kg que debe recibir cada animal, y el consumo o la cantidad de alimento que ingiere diariamente ese animal.

 

 

 

 

Conclusiones

Cualquiera que sea la situación patológica a la cual se esté enfrentando, el uso de antibiótico es un tema que debe ser analizado con mucho juicio motivado a las implicaciones intrínsecas de su uso.

Establecer un diagnóstico preciso y la selección del antibiótico, basándose en los datos de sensibilidad del mismo, son los pasos preliminares para establecer un plan de medicación.

Una vez determinado este punto, se debe analizar la mejor vía para que el antibiótico pueda llegar al sitio de infección, considerando la enfermedad y su epidemiología. Por supuesto, se deben efectuar las determinaciones de la dosis en mg/kg y estimando la concentración de la droga a utilizar con el objeto de detener o reducir las pérdidas por efecto de la infección.

Solo un ejercicio metódico, tomando en cuenta todas las variables y factores que influencian el uso o no de un medicamento, es la clave para tener éxitos en los programas de medicación.

 

 

 

 

 

Comente esta nota

 

Ver los comentarios

 

 

 

 

 

 

 

 

Laboratorio Llamas

 

 

 

 

Austral Del plata aditivos alimentarios a base de probióticos

Aditivos alimentarios a base de probióticos

Alimentos y concentrados

 

 

 

 

 

 

 

<<<Volver a artículos | <<< Volver al inicio

¡CSS Válido! Valid HTML 4.01 Transitional

Copyright © 2005 Universo Porcino.

DeSitiosWeb - Diseņo de sitios web