Sanidad Porcina 02/15

 

Hipoglucemia: Cantidad insuficiente de az˙car en la sangre

 

Lechones recién nacidos a temperaturas ambientales demasiado bajas enferman fácilmente de hipoglucemia, especialmente cuando se asocia a ello una agalaxia de la cerda.

 

 

Seguramente han podido observar alguna vez los siguientes fenómenos en lechones en las 24 primeras horas de su vida: los lechones destacan por su marcha insegura. Aparecen debilitados y tiemblan. El color de la piel es gris pálido, el pelo está erguido y erizado. Tienen hipotermia y muestran escasa apetencia para mamar. Durante la marcha se observa acodamiento en las extremidades anteriores y posteriores, y muchas veces sólo pueden mantener su equilibrio apoyándose en el suelo con su hocico.

Primero están echados sobre el vientre, después por el costado entrando luego muy rápidamente en su marcado estado de somnolencia, tras lo cual muy rápidamente empieza el estado espasmódico. En esta fase realizan movimientos galopantes con las extremidades anteriores. Las extremidades posteriores se mueven con una menor intensidad, casi siempre se hallan medio inclinados hacia el vientre. Entretanto, la cabeza está ligeramente torcida hacia atrás, la boca ejecuta movimientos como para atrapar, haciéndose visible una espuma en las comisuras.

Los lechones se hallan echados por separado por todo el establo, y no amontonados como lo hacen los otros lechones enfermos.

 

La temperatura corporal disminuye

emperatura corporal disminuye

Cuando se observan estos fenómenos por el orden aquí descrito en los lechones recién nacidos, es posible que estos estén enfermos de hipoglucemia. Hipoglucemia significa escasez de glucosa en la sangre.

La glucosa es una fuente energética extraordinariamente importante que el organismo utiliza de manera inmediata. La hipoglucemia en cuanto a su aparición sólo se entiende considerando la unidad biológica cerda-lechón y la influencia del medio ambiente y clima del establo sobre esta unidad.

Los lechones recién nacidos sufren inmediatamente después del parto – en función de la temperatura del establo- una caída térmica de hasta 4°C desde 39,5 °C. esto es completamente normal, puesto que a causa de un medio ambiente más frío, una evaporación del líquido amniótico y una regulación térmica no totalmente eficaz en los tres primeros días de vida, la temperatura corporal de los recién nacidos experimenta una disminución. Muchas veces se tiende a considerar a los lechones como una edición miniaturizada de un cerdo adulto. (relación de pesos entre lechón y cerda = 1,5 kg a 150 kg = 1:100;relación de pesos entre ternero y vaca = 40kg a 600 kg = 1:15)

Además de las exigencias climáticas del lechón recién nacido son totalmente distintas de las del cerdo adulto. Causas:

 

1. Pelaje escaso

2. Menos tejido subcutáneo graso

3. Superficie corporal relativamente mayor en relación del peso corporal

4. Capacidad de regulación térmica no desarrollada todavía

 

Esta caída térmica depende en esencia de la temperatura del establo y del peso del lechón al nacer.

Cuantos más bajos son ambos, tanto mayor es el déficit térmico en que incurren los lechones.

 

pero tiene que volver a subir

Cuando los lechones disponen de un nido templado, sin corriente y pueden mamar poco después del nacimiento, la temperatura corporal vuelve a subir en una media hora. La temperatura normal del cuerpo se alcanza al cabo de unos dos o tres días.

A bajas temperaturas en el establo, las reservas de glucosa de los lechones se consumen rápidamente, ya que los procesos de combustión en el cuerpo sin ahora más rápidos. Si a ello se asocia una agalaxia que no permite reponer las reservas de glucosa utilizadas, se produce rápidamente una hipoglucemia, acompañada de los síntomas patológicos antes descritos. El sistema nervioso central depende en su función especialmente de las reservas de glucosa. En la hipoglucemia se observa, por consiguiente un característico comportamiento anormal, como son los movimientos espasmódicos y la somnolencia. Las reservas de glucosa de los lechones de poco peso son absoluta y relativamente más bajas que las de los lechones de peso normal. Por ello, los lechones que pesan menos de lo normal se hallan particularmente expuestos a la enfermedad.

 

Tratamiento

Acercar los lechones inmediatamente a una fuente térmica. Lo mejor es disponer de una caja de madera acolchada de paja, y encima de la cual cuelga una lámpara de rayos infrarrojos. Para el tratamiento de los lechones y de la cerda afectada de la agalaxia, la persona competente es el veterinario. Los lechones que padecen somnolencia ya no se pueden curar.

 

Medidas preventivas

 

 

 

En la mayoría de los casos, la aparición de la hipoglucemia constituye una señal masiva para el propietario de que en la celda de partos existen unas graves carencias que se refieren principalmente a la obtención de un correcto macroclima. Sobre esta cuestión, existe gran cantidad de información. En segundo lugar hay que prestar atención también a la posible existencia de una agalaxia en la cerda (Complejo MMA).

 

 

 

 

 

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